lunes, 12 de agosto de 2024

Infancia

 No puedo decir que haya sido ni buena ni mala. Fue. 

Mi vieja cocinaba rico, teníamos las necesidades básicas cubiertas e íbamos a colegios privados. El problema era siempre mi viejo y sus terribles arranques de violencia. Yo temblaba porque no llegarán los fines de semana; seguramente habría una golpiza. Mi viejo era un hijo de puta y no me vengan con sus traumas infantiles. Yo también los tengo y solo recuerdo haberle dado un soplamoco a mi hijo. No hay justificación. Hoy, que es un viejo de mierda me encantaría preguntarle: te acordás cuando no podía ir al colegio por las marcas de tus cintazos, hijo de puta?

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Igual

 Estuve leyendo y nada cambio solo que ahora no tengo un peso